LA DISCRIMINACION DE LA SOCIEDAD
Escenografía: La escena se desarrolla en un
pueblo de hace 150 años atrás.
Narrador: En un pueblo del norte del país, existía una hacienda ganadera llamada “Las Marías”.
En el comedor familiar; se encontraba la familia
reunida.
Doña María: Niñas llego una invitación de la hacienda “Los Nogales” darán una
fiesta de bienvenida a Pedro que regresa
de Texas.
María Victoria: ¡Ya termino su carrera de médico!
María Valentina: (Cuchichiando a María Isabel) seguirá igual de guapo
María Isabel: Hay que ir a verlo; a cual de nosotras elegirá.
María Elizabeth: Claro que me elegirá a mí.
María Isabel: (en tono burlón) Claro que se quedara conmigo porque soy la mas simpática.
María Valentina: Yo soy la mas inteligente y se quedara conmigo.
José María: (burlándose) No sean bobas hermanas no se quedara con ninguna de
ustedes.
María Victoria: (en voz
baja) Pero yo digo que…..
Don Chon: Niñas silencio; ya saben que no pueden hablar en el comedor.
María Elizabeth: Perdón Padre, podemos retirarnos.
Don Chon: Esta bien pueden retirarse.
Narrador: Van a despedirse de sus padres, besando su mano.
José María: No olviden que tienen que arreglar mi ropa, la necesito temprano.
Narrador: Las cuatro hermanas salen al
jardín; y en el trayecto van discutiendo
a cuál de ellas elegirá Pedro. Se
sientan bajo un árbol y en ese momento
llegan dos niñitos sucios y hambrientos, y se acercan a las cuatro hermanas.
Niño Mayor: (se acerca triste y avergonzado) Señoritas, tengo hambre nos dan
un taco por favor
María Elizabeth: (con gesto de asco) largo
de aquí, no te me acerques.
María Victoria: (alejándose del niño) ¡Vete niño!
No te ayudaremos.
María Isabel: (con gesto de desdén) Se
fijaron son unos andrajosos y se nos acercaron, ¡que asco!
Narrador: Se alejan de los niños y en ese momento llega José María al jardín y enojado les grita:
José María: ¡Hermanas, arreglaron mí ropa les dije que voy a salir temprano!
Narrador: Asustadas le contestan
María Elizabeth: Ya vamos danos un momentito por favor.
María Isabel: (señalando a los niños) es
que estos niños andrajosos no se quieren ir
José María: (gritando) ¡Vicente, saca a estos indios de la hacienda!
Vicente: (empujando a los niños) si patrón, ¡largo de
aquí chamacos!
Narrador: Cerca se encontraba Gumaro, un peón que al ver lo que sucedía, va
avisarle a la patrona Doña María
Gumaro: (asustado) Patrona, descubrieron a los niños y el patrón esta muy
enojado, ya mando poner vigilancia en toda la hacienda
Doña María: (preocupada) Pensare que hacer, por lo pronto le diré a Chona que
prepare una canasta con comida (se dirige a la cocina y dice) Chona prepara
una canasta con alimentos, sin que el patrón se entere
Chona: Enseguida patrona
Narrador: Chona lleva la canasta con comida a Doña María y le dice
Chona:
Patrona la canasta esta lista, todo va
muy bien escondido por si la revisan
Doña María: Dile a Gumaro que te lleve al mercado, buscas a los niños y les entregas la comida
Narrador: Chona llega al mercado, busca a los niños y les entrega comida. Los niños se ponen felices y le dicen a Chona
Niño Mayor: ¡Gracias Chona!
Niño Menor: ¡Dígale a la patroncita que la queremos mucho!
Narrador: Días después las hermanas
junto con sus padres y hermanos, van a la hacienda “Los Nogales” a la
fiesta de bienvenida de Pedro.
Al
entrar las hermanas buscan a Pedro y se quedan sorprendidas al verlo, y dicen
admiradas
Todas las hermanas: Es muy guapo
Narrador: Muy coquetas se acercan a saludar a Pedro. Todas quieren hacerlo
al mismo tiempo
María Elizabeth: (alegre) ¡Hola Pedro, que buen o que regresaste!
María Victoria: (interrumpiendo) ¡si, nos da mucho gusto que hayas regresado!
Narrador: José María observando de lejos a sus hermanas, comenta
José María: (en tono burlón) Mis
hermanas que bobas, siempre buscando novio y peleándose por él
Narrador: Por lo tanto en la hacienda “Las Marías” los niños vuelven a entrar
buscando comida, pero un peón los descubre y les dispara por ordenes del
patrón, hiriendo gravemente al niño mas pequeño.
Gumaro
oye los disparos y corre ayudar al niño
Gumaro: (pregunta asustado)
¿Niños, están bien?
Niño Mayor: (muy asustado y llorando) Gumaro, Gumaro, hirieron a mi
hermanito, ayúdeme, ayúdeme
Gumaro: (levantando al pequeño) No llores, se salvara; los llevare con
Chona y pediré ayuda
Niño Mayor: (asustado) Pero el patrón se enojara si nos ve
Gumaro: No te asustes, el patrón no esta; los llevare con Chona y ella los cuidara mientras voy por ayuda
Narrador: Gumaro encarga los niños a Chona; monta un caballo y se dirige a
la hacienda “Los Nogales” para avisarle a Pedro que el niño esta herido.
Llega a la hacienda y avisa a Pedro del
niño herido; inmediatamente Pedro se dirige a los invitados y dice
Pedro:
Perdón, tengo que retirarme porque voy a atender un herido.
Narrador: Se va con Gumaro a la hacienda “Las Marías” y atiende al niño y lo salva.
Días
después, en la plaza del pueblo, las hermanas se encuentran a Pedro
María Valentina: (sorprendida) ¡Miren ahí esta Pedro!
María Isabel: Sí pero que raro esta con los niños andrajosos
María Elizabeth: (gustosa) vamos a saludarlo
María Victoria: ( indecisa) Pero…..esta con esos niños andrajosos
María Valentina: (indiferente) No importa, tal vez lo estén molestando
María Elizabeth: ¡Hola Pedro! ¿Cómo estas?
Pedro: Bien
y ustedes
Todas: Bien
María Isabel: (señalando a los niños) Te están molestando
Pedro: ¡No! Son mis amiguitos
Todas: (sorprendidas) ¿Cómo?
María Valentina: Pero, si son los que corrió mi Padre porque entraron ala hacienda
a pedir comida
Pedro:
(molesto) ¿cómo que los corrió? ¡Solo son unos niños!
María Victoria: (con gesto de asco) pero son sucios y huelen mal, aparte son muy
pobres
Pedro:
(molesto) y eso que importa, son personas igual que nosotros; solo que no
tienen dinero
María Isabel: (con voz despreciativa) pero eso los hace diferentes a nosotros
Pedro: ¿En
que? Ellos sienten al igual que ustedes y tienen algo que nosotros no tenemos
y los hace diferentes
María Elizabeth: ¿Qué es lo que nosotros no tenemos?
Pedro: Un
amor y un a amistad desinteresada, y ellos te dan algo de lo poco que tienen
aunque se queden sin nada y eso vale mas
María Elizabeth: (pensando) hermanas Pedro tiene razón, y aparte nuestra madre es
igual a esos niños: noble y generosa y no por eso es una andrajosa como
nosotras los llamamos
Todas:
(avergonzadas) es verdad. Cambiemos y ayudemos a los pobres y así seremos igual
que nuestra madre: bondadosas y caritativas y ella se alegrara de nuestro
cambio. Convenceremos a nuestro padre de que cambie
Narrador: Van a la hacienda y platican con su padre convenciéndolo de
ayudar a la gente necesitada
Don Chon: Si hijas, daré donativos a la iglesia para que ayude a la gente
pobre